sábado, octubre 25, 2014

El Cine San Isidro de Chimbote


EL CINE SAN ISIDRO DE CHIMBOTE 

Foto actual del edificio del ex cine San Isidro
  (Cuadra once de la Avenida Aviación)
“Huaylas”, “Patón”, Marcial, “Ruso”, “Chicago”, “Sandro”, “Andarita”, Hermógenes y “Banchero Rossi” abrían las puertas del cine, hacían la limpieza, colocaban los carteles, y ultimaban los detalles de cada función. Frente al ánfora de los tickets se colocaba Leonor Obregón Herbias, Aguedita Varas, Esperanza Goicochea, Nilda, Patty Oré y las distintas boleteras que a través de los años ejercieron esta labor. De pie contra una de las paredes del vestíbulo un hombre dirigía todo con la mirada, su rostro dibujaba una sonrisa y su barriga una curva feliz. Era Don Víctor, el dueño del cine.

Cuando Don Víctor culminó la edificación de su cine en 1963, mediante el Diario El Faro convocó a un concurso para elegir el nombre. Ganó la propuesta “Cine San Isidro”. El nuevo cinema se ubicó en la cuadra once de la Avenida Aviación del Barrio San Isidro, y nació con la misma humildad de su vecindario: techo de esteras a dos aguas con tijerales de eucalipto, sillas de paja traídas de la sierra de Ancash, altillo de madera con su escalera para el proyectista, pantalla de tocuyo blanqueada con lejía, y grupo electrógeno con enfriamiento de agua diseñado para no hacer mucho ruido durante las funciones.

1962: Zenobio Beltrán Arroyo, Víctor 
Beltrán Leytón (al centro)  y  Manuel 
Beltrán  Banzur  (FOTO:  Cortesía de 
Marilyn Beltrán Lavandera)
Los altoparlantes del cinema trajeron música  a mi barrio  en una época cuando no todos los hogares tenían un radio transistor y la televisión era privilegio de pocos. Al conjuro de las funciones de matinée, vermuth y noche se dieron cita ambulantes, negocios y vida social. En la acera del frente, perfilada contra el humo de una parrilla a carbón, la vecina Lucía Estrada Orbegozo preparaba sus deliciosos anticuchos y “chunchulí". A unos pasos de ella sonaba la rockola del bar “La Balsa”, heredero de la clientela y reputación de “El Frontón”, famoso bar clausurado temprano en 1971. Y entre el aroma de la parrilla y la bulla de la cantina coexistió “El Kiosco de Comics y Fotonovelas de Pacherres”, entrañable lugar que viene a mi mente como la nave espacial “Tardis" de Doctor Who: por fuera una simple caseta de madera, pero por dentro un mundo inmenso de aventuras a través del tiempo, el espacio y el arco iris de la vida.

Debo haber tenido siete años de edad cuando empecé a visitar el cine con mi cajón de lustrabotas a cuestas, del cual mi madre solía decir que parecía más grande que yo. Con el tiempo mi papá me encargó en el cinema la venta de los comics que él ya no necesitaba en su tienda de abarrotes. Y poco después también mi mamá me enviaba con una fuente de dulces. Noche a noche trabajé y me familiaricé con el mundo a media luz de las afueras del cine. Nunca faltó en mis bolsillos un sencillo, y temprano aprendí a descifrar el código de la calle.

Durante la década del sesenta mi barrio tuvo dos escuelas primarias fiscales. Una de varones en la esquina de Avenida Aviación con la calle Huáscar dirigida por don Felipe González Olivera, y otra de mujeres en la calle Ramón Castilla a cargo de doña Ubínica Quiñones de Gayoso. Para los estudiantes del barrio, a menudo, el cine proyectaba las famosas “matinales”. Los alumnos caminábamos por la vereda de “La Aviación” en fila de a dos y agarraditos de la mano. Del mismo modo lo hacían las niñas de la otra escuela. Por lo general veíamos películas españolas, argentinas y mexicanas de los cantantes Raphael, Marisol, Palito Ortega, Angélica María, y de los cómicos Viruta y Capulina.

El dueño del cine, Don Víctor Beltrán Leytón, nació en Chimbote el 25 de Julio de 1934. Sus padres fueron don Zenobio Eusebio Beltrán Arroyo, también de Chimbote, y doña Yldaura Margarita Leytón Beltrán, natural de Samanco. Estudió la primaria en la Gloriosa Escuela 329 y la secundaria en el Colegio San Pedro. Su padre fue pescador, propietario de tres embarcaciones, y operador de grúas en la estiba del muelle, pero a Don Víctor le aguardaba un destino diferente: trabajar duro hasta ser dueño de una cadena de cines.

Hacia los primeros años de la década del setenta, las películas del Oeste (“cowboys”) y las “romanas” fueron las más populares en el cine de mi barrio. De las cowboys, disfrutamos especialmente el subgénero Spaghetti Western catapultado por el director italiano Sergio Leone, siendo nuestros personajes favoritos Django, Ringo, Sabata, Sartana y Trinity. Mi hermano Fernando y yo admirábamos a los actores Franco Nero y Giuliano Gemma, a quienes considerábamos los “verdaderos” Django y Ringo, respectivamente. En cuanto a las “romanas”, descollaron los personajes Sansón, Maciste, Hércules, Ulises y Ursus, gustándonos en particular los actores Dan Vadis y Steve Reeves. Y para la Semana Santa, año tras año, con emoción y recogimiento hacíamos colas interminables para ver la misma película sobre la vida, pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo.

La función de noche ya había terminado en el Cine San Isidro aquel sábado de 1971 en que mataron al “Guada”. Lo acuchillaron al amanecer del 30 de Octubre. Había estado en “La Balsa” con unos amigos y los tragos terminaron en bronca. Es posible que la última canción que escuchó en la rockola del bar haya sido “Olvidarte Nunca”, tal vez “La Copa Rota”, o quizá “Pecado Mortal”, discos que eran repetidos una y otra vez, y yo siempre los oía desde la vereda del cine. Temprano por la mañana cuando fui a comprar el pan, encontré su cadáver tirado en el suelo junto al arco de un campo de fulbito. Segundo Guadalupe Quiroz Contreras, “El Guada”, había vivido siempre al filo de la navaja.

Después que Don Víctor terminó sus estudios secundarios, rápidamente evidenció un espíritu emprendedor. Tuvo dos puestos de abarrotes en el Mercado Modelo. Posteriormente laboró como comisionista en la compra de pescado para la Compañía Pesquera Samanco. En 1956 terminó sus estudios de contabilidad por correspondencia a través de la Escuela Latinoamericana de Buenos Aires, Argentina. Acto seguido ejerció su profesión en un estudio contable. Luego vendrían los decisivos años 1961 y 1962 en los cuales trabajó en la Oficina de Administración del Cine Chavín, y aquí conocería a doña Teresa Jimmy Lavandera Barrera con quien se casó el 22 de Junio de 1962. Tras su paso por este cine se sintió listo para dirigir su propia sala cinematográfica.

“El Primer Beso”, no es el título de alguna película que haya visto en el Cine San Isidro… fue una escena que presencié en una de las butacas. Tenía ocho años de edad y es mi recuerdo más remoto de la primera vez que haya visto a una pareja besándose. Ocurrió un día de 1969, había comprado mi boleto para la vermuth y me encontraba en mezzanine viendo el filme “El Silencioso”. A media función me dirigí a los servicios higiénicos, y cuando estuve a punto de dejar la sala noté que cerca de la puerta había una pareja confundida en apasionado abrazo. Al regresar empujé la puerta y el resplandor de la luz les iluminó la cara: la pareja se besaba. Reconocí al “Cholo” Espejo, un joven que vivía en “La Aviación”. Desde entonces y por muchos años nuestra forma de saludarnos siempre fue: “¡Hola Silencioso!”… “¡Hola Quevedito!”.

Poco después de las películas del Oeste y las “romanas”, el Cine San Isidro nos abrió las puertas al mundo de Bollywood, y las películas hindúes irrumpieron con el torrente de su música y la ternura de “Mi Familia Elefante” y “El Payaso Joker”. Paralelamente también empezaron a exhibirse las películas de artes marciales y muy pronto terminaron dominando la cartelera. Inicialmente fuimos hinchas de Wang Yu y luego de Bruce Lee. En el barrio todos queríamos ser karatekas y romper ladrillos con las manos… mi hermano Fernando calentaba arena en el corral de la casa, y junto a los amigos “endurecíamos” nuestras manos en esa arena caliente!

En 1962, luego de su paso por el Cine Chavín, Don Víctor compró un Proyector Portátil Philips de 35 Milímetros y peregrinó por pueblos y caseríos vecinos llevando un cine “ambulante”. Fue el preámbulo para la fundación del Cine San Isidro. Con el correr de los años el éxito sonrió a nuestro cine, había empezado de esteras y devino en una sala reconocida en Chimbote. A continuación Don Víctor extendió su horizonte empresarial: En 1971 fundó el “Cine al Aire Libre” (o “Cine Pirata”) que funcionó en la última cuadra de la Avenida Aviación. Después el “Cine 2 de Mayo” en el barrio del mismo nombre. En 1974 compró a los hermanos Víctor, Natividad, Simón y Santos Méndez el “Cine Vinasisa” ubicado en el Pueblo Joven Villa María. Y, finalmente, concertó con don Benito Vásquez Paredes, propietario del “Cine Primavera” situado en la cuadra diez de la Avenida Pardo, el alquiler de éste por dos años.

El Cine San Isidro, tan ligado a mi crecimiento, fue también el lugar donde vi mi primera película para adultos. Aún era un adolescente entonces. Por aquellos tiempos había que tener 21 años para ser mayor de edad, pero fuimos un poco impacientes para esperar tanto. “El Abrazo”, se llamó el filme. A veces las veía gracias a mi amistad con algún empleado del cine. Y si no me permitían entrar, esperaba a que las proyectaran en el “Cine Pirata” donde otro amigo me dejaba pasar. En las escenas para mayores aprendí la teoría completa desde la A hasta la Z. La práctica tuvo que esperar unos años más.

Tenía 23 años cuando cerró el Cine San Isidro. Ocurrió en 1983. Fue también mi último año en Chimbote. Me mudé a Trujillo, luego a Europa y después a Estados Unidos. El auge de los vídeos Betamax y VHS de inicios de los ochenta hirió de muerte a los cinemas. Para ver una película devino innecesario ir a una sala cinematográfica. El público se ausentó, y los cines empezaron a cerrar sus puertas. Así, el corazón social de mi barrio dejó de latir, el humo de la “Tía Chunchulinera” se desvaneció, “El Kiosco de Pacherres” fue desarmado, la rockola de “La Balsa” no sonó más, y las colleras de amigos se fueron a buscar otra esquina. 

2014: Don Víctor Beltrán Leytón y 
Eduardo Quevedo Serrano (FOTO: 
Cortesía de Marilyn Beltrán Lavandera)
En algún lugar del viejo Cine San Isidro, para siempre, se quedaron rondando los aplausos de los niños, las carcajadas de los adolescentes, los chasquidos de besos de los jóvenes, el ronquido de algún adulto, y los golpes de butacas y gritos de “¡Rateros… rateros!” que proferíamos cuando el proyectista Augusto Medina “cortaba” partes de las películas para terminarlas a tiempo y enviarlas a la siguiente sala de exhibición.

Cada vez que visito Chimbote salgo a caminar a lo largo de la Avenida Aviación, al pasar por la cuadra once me suele llegar un sonido, inaudible para los distraídos transeúntes pero perceptible para mi… como aquellos fantasmas a los que no todos pueden ver. Es el eco de la vieja canción de Los Golpes cuya letra repite: “… pero a ti olvidarte nunca”.

¿Cuál es mi película favorita de todas las que vi en el Cine San Isidro? Me pregunto al finalizar este relato. No creo conocer la respuesta, sólo sé que hay un Spaghetti Western cuyas imágenes me rondan desde la niñez: “La Muerte Viaja a Caballo”.

En una noche de tormenta unos encapuchados pasan por un rancho y matan a una familia completa menos al pequeño Bill. El niño se fija en un detalle que identifica a cada bandido, y en base a ello quince años más tarde los busca para vengarse. Uno a uno los elimina con la ayuda de Ryan y en el desenlace descubre que éste también fue uno de los bandidos. Ambos se disponen a batirse en un duelo final con una sola bala para cada uno. Bill dispara… pero a un forajido oculto en un techo, y Ryan abre la mano y muestra su única bala… en realidad nunca la puso en su revólver. THE END.

p.d.: El edificio del Cine San Isidro permanece intacto y actualmente sirve de sede a una congregación religiosa. Don Víctor goza de buena salud, aún mantiene la propiedad del inmueble.

New Hampshire, USA
Octubre, 2014

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81 comentarios:

  1. MARCO ANTONIO ARROYO BENITES25 de octubre de 2014, 09:30

    Con el pretexto de narrar una vivencia de tu infancia, marcada fuertemente en tu vida, nos haces recordar nuestra propia historia, incluyendo muchas cosas que yo no sabía. Con detalles, fechas y nombres, muy valioso Ed.

    Celebro tu impaciencia para ver las “películas para mayores”, y estoy seguro que aprendiste bien ese abecedario….jejeje, lo digo porque desde el colegio siempre fuiste un buen alumno. Todos pasamos por eso. Los chicos de hoy no tienen ese “problemita”.

    Hay algo que siempre me llama la atención en tus escritos, esos detalles tan cotidianos que narras, como el de tu amigo “El Silencioso”. Pasado el tiempo, esta pequeña historia recobra un brillo muy particular, estoy seguro que nos pasó a cada uno de nosotros. La diferencia está en que tú tienes la valentía de contarlo y en muy buena manera.

    Me queda claro el espíritu emprendedor de Don Víctor, algo que hay que imitar, como un día me dijiste: sin prisa, pero sin pausa.

    Tus relatos son enciclopédicos, que bueno MI QUERIDO AMIGO EDUARDO. Ultimamente ando tan ocupado, pero aún así no pierdo tus relatos. Es como si viajara a nuestro querido Chimbote City y no probara nuestro plato preferido “El Ceviche ChImbotano”… a pesar que el doctor me prohibió el ají, jejeje.

    No sé si decir, cada día escribes mejor. A lo mejor es porque acabo de leerte. En realidad siempre escribiste bien, desde la época del colegio, sólo que ahora tus escritos tienen la solidez de los años.

    Un abrazo mi querido Ed, quedé complacido con tu relato y con las fotos.
    Marco.

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    1. Hola Marco, muchas gracias por tus generosas palabras. Esta vez no te podrás quejar... tu comentario es el primero en llegar y ser publicado... Jaja!! Un abrazo, a cuidar esa salud, y un agradecimiento especial por recordarnos los años maravillosos de la secundaria en el Colegio San Pedro.

      Tu amigo Ed

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    2. habría que mencionar que también vendía ricos anticuchos (preparados de corazón de res) y choncholis la Sra. Carmen Granados, al frente del cine.......

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  2. Willy Martínez Loyola25 de octubre de 2014, 11:17

    Hermoso relato del cine "San Isidro". Tantas anécdotas y recuerdos.Todavía luce bien. Peliculas de diferente índole pasaron por esta pequeña sala cinematografica. Era el que mas se ajustaba con los bolsillos del pueblo. Gracias Eduardo por recordar a este pequeño coloso.

    Buen descanso de fin de semana Amigo.

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    1. Hola Willy, gracias por escribir, efectivamente, como bien lo dices el Cine San Isidro forma parte de nuestras propias vidas y barrios aledaños.
      Un abrazo!
      Eduardo

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  3. La Promoción 1972 de la Escuela Gómez de Chimbote25 de octubre de 2014, 11:37

    El cine San Isidro y la Escuela de Varones Fiscal Nº 3151 están ligados a la historia del Pueblo Joven San Isidro. Debemos recordar que el actual Centro Educativo Nº 89007, conocido como “Gómez”, fue resultado de la unión en 1972 de la Escuela de San Isidro con otra escuela que ya existía en la Urbanización 21 de Abril “B” (nos referimos a la Escuela Nº 3297-A)

    Efectivamente, como dice el relato, en las épocas en que don Felipe González Olivera fue director de la escuela de San Isidro, periódicamente los alumnos asistíamos a las matinales que programaba el cine de don Víctor Beltrán.

    Gracias por compartir esta parte de la historia de nuestra comunidad educativa.

    -La Promoción 1972 de la Escuela Gómez de Chimbote -

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    1. Un cariñoso saludo a la Escuela 89007 y, en forma especial, a mis promos, los Chibolos de '72!!
      Vuestro amigo de toda la vida,
      "Chato" Quevedo

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  4. OLGA QUEVEDO SERRANO25 de octubre de 2014, 13:07

    TE FELICITO HERMANO PORQUE NOS ACABAS DE DELEITAR CON UN INTERESANTE Y MARAVILLOSO RELATO DE NUESTRO EX CINE SAN ISIDRO DE NUESTRO QUERIDO BARRIO !!!!!

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    1. Muchas gracias Olguita, cariños por casa, saludos para la gente del barrio. Abrazos & bendiciones!!
      Eduardo

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  5. NARCISA VÉLEZ OLAZÁBAL25 de octubre de 2014, 13:56

    EDUARDO:

    Excelente y envidiable memoria, hermosos recuerdos y anécdotas de tu linda infancia, y en esta ocasión otro relato interesante de un gran centro cultural como fue tu tan recordado "CINE SAN ISIDRO DE CHIMBOTE"

    Con el nacimiento de este interesante cine en tu querido barrio del mismo nombre, nacen de la mano de él una serie de emprendimientos comerciales que van generando un gran mercado para la masa trabajadora del lugar y de los barrios aledaños, en un momento que aún los inventos en comunicación dentro del campo tecnológico estaban en sus albores, permitiendo a los hombres y mujeres en esos momentos(años 60) realizar más tareas y consecuentemente más trabajo remunerado, si en el interior del cine habían 13 trabajadores(as) y en el exterior la venta de comida y los bares, participando de todo esto una gran población económicamente activa.

    Me encanta las expresiones: "SU ROSTRO DIBUJABA UNA SONRISA Y SU BARRIGA UNA CURVA FELIZ" " ERA DON VÍCTOR, EL DUEÑO DEL CINE" y
    "LA PANTALLA DE TOCUYO BLANQUEADA CON LEJÍA"

    Muy bueno todo el material cinematográfico que nos traes a la memoria y sobre todo la película final que mencionas del niño que venga a su familia, creo que todos los que somos de aquella época la vimos, porque en esos momentos la única distracción era el cine!!!

    Como no recordar las canciones: "Olvidarte Nunca", la "Copa Rota" y "Pecado Mortal" si estaban de moda y se escuchaban en todos los bares de Chimbote!!!

    Muy buena y loable la labor de Don Víctor de formar una cadena de cines, formando empresas, fuentes de trabajo generando con ello un gran tejido social y llevando también cultura por los barrios de nuestro querido Chimbote, este señor merece un gran reconocimiento, por su ardua tarea, en beneficio del pueblo.

    Y tu también tan pequeñito y un gran empresarito, encargado de lustrar zapatos, la venta de los comics, y una fuente de dulces, jajaja dime :¿no te dieron ganas de pasarle la lengua a los dulces? ¿ o lo hiciste antes de venderlos? jajaja.

    Con este relato tan pormenorizado de la labor de don Víctor en beneficio de la comunidad y su aporte al auge de su pueblo a través del cine, tu también debes ser reconocido oficialmente por la Municipalidad de Chimbote, por este trabajo y por todos los que has hecho, no solo con menciones honrosas, ni con diplomas, tu gran esfuerzo en recordar, escribir recopilar datos y hacer este gran aporte cultural en la reconstrucción de la imagen histórica de Chimbote, merece un reconocimiento económico, por el tiempo que lleva y porque cualquiera no lo hace!!!!


    Bueno Eduardito!!! que se te siga iluminando la memoria, esperamos mas relatos que con ellos nos das un poco de alegría, y que sigan los éxitos en tu brillante carrera!!!!

    Un fuerte abrazo!!

    NARCISA

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    1. Hola mamá Narcisa, gracias infinitas por tus palabras, por el análisis que haces de mis relatos desde distintos puntos de vista, por la manera como enriqueces los relatos a través de tus comentarios.

      Bueno... por algo eres mi mamá... Jaja...!! Un abrazo querida Narcisa, contar con tu amistad y apoyo es siempre algo súper especial!!

      Tu hijo que te quiere mucho,
      Eduardo

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    2. http://chimbote.munisanta.gob.pe/

      Para tu Amiga Narcisa. Ella vive en Perú?

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    3. Hola Nelly, Narcisa es una amiga de Chimbote, vive hace ya muchos años en Buenos Aires, Argentina. Con ella hicimos amistad en las épocas de Pablo Silva Villacorta.

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  6. Elizabeth Castillo Villanueva25 de octubre de 2014, 14:28

    Un saludo a la distancia Sr. Eduardo Quevedo Serrano, y permítame felicitarlo por tan hermoso relato no cabe duda que la narración es su fuerte; con cada una de sus historias nos traslada a una época que muchos de nosotros no tuvimos la oportunidad de vivir, pero que gracias a sus relatos lo imaginamos y nos contagia con su nostalgia de aquellos tiempos, muchas gracias por compartir sus historias y datos tan interesantes como que en mi barrio de Dos de mayo por aquel entonces existió un cine.
    Gracias

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    1. Muchas gracias Elizabeth, recibo tus palabras con cariño y gratitud. Efectivamente, en la década '70 en la calle Benavides del Barrio 2 de Mayo funcionó un cine. De muchacho yo debo haber asistido a este cinema unas dos o tres veces, era muy propio de nuestros barrios y la época: tenía techo de esteras, y proyectaba sólo una función diaria.

      Un afectuoso abrazo,
      Eduardo

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  7. HOLA EDDY,, LEER TUS RELATOS ES UN VERDADERO PLACER,,, NO CREO HABER CONOCIDO TU CINE, RECUERDO SI LA CALLE AVIACION PUES POR AHI HEMOS LLEGADO CON LAS AMISTADES DE TRUJILLO LAS VECES QUE TE HEMOS VISITADO EN CHIMBOTE. ME HAS HECHO RECORDAR MUCHAS PELICULAS QUE VI EN MI TRUJILLO QUERIDO,,, FELICITACIONES Y BUENA SUERTE CON TU NUEVO RELATO¡¡¡

    TECHY TRUJILLO

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    1. Hola Techy, gracias por escribir; como bien dices, yo tampoco creo que hayas llegado a conocer el cine San Isidro, pues éste cerró en 1983 y tú con las amistades de Trujillo empezaron a visitar mi barrio a mediados de los '80s. De lo que no tengo ninguna duda es que ambos: tú en tu Trujillo y yo en mi Chimbote por aquellas épocas hemos disfrutado de las mismas películas.

      Un abrazo,
      Eduardo

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  8. Esta en una narrativa amplia pero que estoy segura para todos los gustos:

    Hay para todos los gustos: para hombres (que les gusta el deporte chino, quienes empezaron en los cines a hacer sus primeras “letras” en la oscuridad, para los que les gusta tomar en bares al son de una tierna y romántica melodía etc.); para nosotras las mujeres (que nos agrada la música del ayer, ver temas de actores favoritos, música , salir entre amigas al cine etc.) y por supuesto respecto de los cómics para los niños y porque no hasta para los mas adultos? cuando se comenta sobre personajes que hicieron notoriedad en nuestro puerto por ser emprendedores.

    En realidad el tema de fondo es un reconocimiento al Sr. Víctor Beltrán Leytón y acerca de su formación, orígenes, etc. como empresario; si a Él lo recuerdo siempre sencillo y a pocas veces lo veo cruzar algunas calles del centro de Chimbote. Son personajes que pocas veces la historia de una ciudad le hace un reconocimiento porque de alguna forma, contribuyeron al desarrollo social de nuestra ciudad. Mas que todo se aprecia en este tema como se fue naciendo el gusto por el cine entre los muchachos del barrio, y luego los aledaños, pero también sobre la formación y gesta de un atractivo entretenimiento humano que ha vuelto a retomar con fuerza en esta época mucho mas modernizado y aplicado con la tecnología por supuesto (Ejm: efectos visuales 3 ó 4 D) hace poco estuvo un colega de mi Oficina en Orlando (USA) y quedó sorprendido que allá estos efectos son incluso corporales).

    La parte que mas me gustó era el espíritu asolapado de los chiquillos por escapar al cine para ver parejitas furtivas, para ir con sus “chicas” posiblemente y darse “de manitas” porque antes éramos tan sanos que ni siquiera tentábamos o experimentábamos el beso real. Salvo los más grandes como “Cholo” Espejo (El silencioso) , quien se iba seguramente al cine no a ver la película pero si a besar a la “novia”…

    En realidad un tema muy bonito pintado o acompañado con sus dibujos (carátulas) y de verdad me sorprendió mucho tanto nombre de héroes o actores o de las películas que jamás imaginé tanta retención de memoria de tu parte ya que mi persona, con las justas recuerda solo su nombre (ja ja ja). Felicitaciones.

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    1. Hola Nena, tú y mi amiga Narcisa siempre se están disputando el premio para el comentario más extenso y analítico. Lo digo en son de broma, pero en sustancia es cierto.

      Me encantan tus comentarios, los recibo con cariño y expectativa!!
      Cariños,
      Eduardo

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  9. Victor Antonio Santana25 de octubre de 2014, 16:46

    Hermoso relato una vez más deleitándome con tus hermosas vivencias que al leerlas me meto en tus relatos y me recuerdan a mi juventud. Tienes una pluma maravillosa. Gracias Eduardo por tus relatos. Saludos desde Tampa Florida - Victor Antonio Santana

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    1. Hey Víctor, muchas gracias hermano, espero que las cosas vayan bien por Tampa. Un fuerte abrazo.
      Eduardo

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  10. Gladys Zevallos Chavez25 de octubre de 2014, 18:01

    Enhorabuena !! Eduardo Quevedo Serrano simpático relato del barrio San Isidro... q te vio crecer, y tus anécdotas vividas jajajaja de la A a la Z. Je.je .como dice mi amiga Techy... es un verdadero placer leer tus relatos amigo...pluma de oro !! Cómo poder olvidar al cine San Isidro. Te cuento q x primera vez, me hice la vaca, con unas amigas del cole ...para ir al cine de tu barrio querido, ya la auxiliar les había dateado a mis padres q no había asistido a clases. Llegué tranquilamente a casa, mi padre ya me esperaba con el trenzado y me sonaron a puros pencazos, y a mi madre se iba la vida después de todo !!

    Con el cariño de siempre tu amiga colorada !!! Desde Madrid q sigan los exitossss.

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    1. Hola Colorada, ¿sabes? hace mucho tiempo no había escuchado las palabras "trenzado" y "pencazos". En mi casa mi papá mantenía su "trenzado" colgado de un clavo y ... siempre lo usaba!! Me alegra mucho disfrutar de tu chispa y de tus anécdotas.

      Muchas gracias querida amiga, un buen fin de semana.
      Abrazos y bendiciones!!
      Eduardo

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  11. Hola Eduardo... He podido leer tu historia y me llenó de nostalgia porque me transportó a esa década de los 70' cuando las películas de cowboy, chinas y mexicanas eran las que abarrotaban los cines de barrio como el San Isidro, Primavera, Florida, Grau e Ideal que tuve la suerte de conocerlos de niño.

    Como te conté en un comentario anterior, sólo pude asistir una vez a este cine que hoy rememoras porque "mi hábitat" era la cuadra uno de Aviación y por ende, el Cine Primavera era mi preferido (además que era más barato que los del centro y si por allí ubicaba a mi amigo Henry Vásquez del Carpio, hijo del dueño, ingresaba gratis).

    Gracias por alegrarme el fin de semana y bueno, reiterarte que mi única anécdota con el Cine San Isidro fue cuando vi en 1977 esa "aterradora" película de Las Momias de San Ángel. La película ya había empezado y como yo nunca había pisado dicha sala, estaba más que asustado por que caminaba a ciegas por el pasadizo oscurísimo y con las “momias” en la pantalla que se veían “espeluznantes” jajajaja. Luego de ello, no volví jamás a dicho cine por que quedaba "lejísimo" de mi casa, que era en la cuadra 1 de Meiggs.

    Ahora te comparto una imagen que me la imaginé sobre "aquellos lejanos días cuando llegué al frontis del "lejano" Cine San Isidro e ingresé para ver Las Momias de San Ángel cuando tenia 10 años de edad”.

    Un abrazo,
    Miguel Koo Chía

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    1. Jajaja.. Miguel eres ESPECTACULAR!! Me alegró ver la composición de tu foto, yo estaba pensando hacer una igual pero al final no me animé. Una pena que el sistema no permita publicar fotos a través de la secuencia de comentarios. Gracias por enriquecer este relato con tus propios recuerdos y anécdotas.

      Un abrazo Miguel, eres un trome!!
      Eduardo

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  12. Eduardo amigo, que maravilloso relato que nos presentas. Aquí en casa con mi madre compartiendo el encanto del cine San Isidro y de la Av. Aviación.Felicitaciones eres lo máximo.

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    1. Estimada Miriam, gracias por tus palabras, por favor saluda a tu mami de mi parte, dile que la recuerdo con cariño.
      Bendiciones para todos los tuyos!!
      Eduardo

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  13. Nena Guzmán Burgos.25 de octubre de 2014, 22:45

    Felicitaciones estimado Eduardo, hermoso relato..Vivencias y anécdotas narradas de una manera muy singular que hoy nos transportan mágicamente a aquellos años maravillosos de nuestra niñez..
    Como no recordar el cine San Isidro en la avenida Aviación...Si también tuve la oportunidad de apreciar algunas películas exhibidas en su humilde sala..Los profesores de la escuela "MINERVA" nos llevaban a las matinales que programaban especialmente para nosotros..Debería cursar más o menos el segundo ó talvez el tercer año de primaria..
    Gracias por compartir este estupendo y nostálgico relato que nos hace retroceder en el tiempo a épocas maravillosas e inolvidables..
    Que sigan los éxitos y muchas Bendiciones estimado Eduardo!!..

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    1. Hola Nena, muchas gracias por escribir y también por compartir tus propios recuerdos con nosotros. Un abrazo afectuoso, muchas bendiciones en tu hogar.
      Tu amigo,
      Eduardo

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  14. Constancia y rigurosidad son cualidades que no abandonan a Eduardo al punto que su pluma no solo es literaria, es constructora vivencial del alma de un pueblo que forja día a día su esencia y conciencia, es además histórica en estricto sentido del término, poco a poco con acuciosidad edifica parte importante de la historia de Chimbote a partir del barrio que lo vio nacer. Y no puede ser de otra manera, Chimbote tiene en sus hijos el más preciado tesoro para seguir con rumbo seguro y redoblar esfuerzos en su camino a consolidar su desarrollo integral: social, cultural y económico.

    Un relato ejemplar, fluidez discursiva y gráfica, un paseo alegre de mano con la sensibilidad y el recuerdo. Vivencias que nos acompañarán siempre.

    Víctor Arellano

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    1. Saludos Víctor, aprecio tremendamente tus palabras, admiro la certeza y precisión de tus comentarios. Con expectativa espero siempre tus aportes.

      Un abrazo grande para ti, saludos para Nelly & Silvia!
      Eduardo

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  15. Muchas gracias hermano Eduardo...por compartir la historia del Cine San Isidro de Chimbote. Añoro muchos recuerdos de este cine, especialmente cuando a alta voz ponían los temas de mi artista favorito, El Fenómeno de la Canción me refiero a Leodan, y también por muchos recuerdos que nos has traído a la mente...Muchas Gracias, esta linda la historia que relatas con muchos detalles que no has olvidado con el correr de los años....
    Mary de Alemania

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    1. Hola Mary, muchas gracias por escribir. Un detalle interesante, ¿verdad?: los altoparlantes del cine. Toda esa música de Leo Dan, Javier Solís, etc. nunca la olvidaremos.
      Cuídate hermana,
      Te quiere: Eduardo

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  16. Amigo. K hermoso relato nos brindas. Conforme iba leyendo mi mente evocaba hermosos recuerdos vividos aquellos años, eres magnifico al relatar de esa manera tus experiencias, y k nos haces revivir las nuestras.

    Un fuerte abrazo a la distancia. Bendiciones.

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    1. Saludos estimada Silvia, muchas gracias por escribir. Mis mejores deseos para ti y tu familia.
      Bendiciones,
      Eduardo

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  17. Pedro Wilfredo Haro Díaz26 de octubre de 2014, 10:21

    Buen relato histórico relacionado a tu vivencia adquirida que difícil de ignorar, acerca del cine vinasisa eran de los hermanos Méndez, que son mis vecinos en la ciudad de Trujillo, esperemos que sigas ese tramo de narrar lo vivido.
    Un saludo y cuidate.

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    1. Hola Pedrito, muchas gracias por escribir, saluda de mi parte a los hermanos del Cine Vinasisa.
      Abrazos y bendiciones,
      Eduardo

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  18. Jorge Quiñones Varas26 de octubre de 2014, 15:01

    Estimado Eduardo, al leer nuevamente esta hermosa publicación sobre el cine San Isidro, me haces remontar a aquellos años maravillosos de mi niñez y me siento casi protagonista de tu relato, ya que crecí en el barrio y, al igual que tú, tuve la oportunidad de pasar bonitas experiencias en este lugar el cual nos reunía para ver aquellas películas que tu pluma inspirada los menciona. Como las mexicanas que hasta la actualidad me gustan y soy un coleccionista de dichas cintas, especialmente las de Pedro Infante, Jorge Negrete, Santo, Blue Demon, Chanoc, etc y argentinas de la nueva ola, un gran sinnúmero de películas que de estreno llegaban después a este cine.

    Relatas hechos que ya ni me acordaba, como el de la muerte de Guada, que me trae a la memoria a un vecino Willy Paredes "Canguro" que me parece también estuvo involucrado en ello y que tuvo igual fin. Personajes que trabajaron en el cine en diversas ocupaciones con nombres y todo, que tal memoria la tuya, algunos de ellos aun viven. Y los negocios que en las afueras del cine se desarrollaban, y que hoy gracias a ti lo revivimos como si fuera ayer.

    Recordar que al ingresar a ver la función era infaltable la porción de Ñuña en papel de despacho y el bullicio del público dentro del cine expresando su malestar cuando cortaban la película, o los aplausos cuando el joven iba al rescate de los secuestradores, que bellos momentos me traen tu creación al leerlo.
    Jorge Quiñones Varas

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    1. Hola Koky, mi agradecimiento inmenso por compartir tus propios recuerdos con los lectores de Confesiones a un Árbol. Millones de cosas que contar, ¿verdad? Tus aportes enriquecen este relato y contribuyen a pintar el cuadro de una época, nuestro barrio, y de las diversas generaciones que tuvieron al Cine San Isidro como su principal centro de entretenimiento.

      Un abrazo hermano, salúdame a la gente del barrio.
      Eduardo

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    2. Jorge Quiñones Varas26 de octubre de 2014, 15:13

      Estuve esperando con ansias esta nueva publicación y de verdad que ya avizoraba un nuevo éxito como las anteriores. Te felicito y te agradezco el haberme hecho revivir lindas épocas vividas. Que Dios te bendiga y te siga iluminando para que este arte tuyo, con que nos deleitas siga creciendo y genere nuevas creaciones, para que esta manera nuestro querido Chimbote y en especial nuestro barrio, sea un baluarte de dignos recuerdo que formaran parte de la historia de nuestro querido puerto.

      Un abrazo a la distancia.
      Jorge Quiñones Varas

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  19. Extraordinaria crónica con el rigor que acostumbra nuestro admirado Eduardo Quevedo; esta vez, nos trae al presente la real historia de un emblemático cine, por donde alguna vez mis infantiles pasos transitaron, (Aunque por cercanía geográfica, frecuentaba el cine Ideal).
    El escritor sazona el artículo, con personajes que completaban la coreografía de aquellas funciones, pero enaltece mas el paisaje con anécdotas como la de ser espectador ocasional de aquel primer beso, así mismo, el lenguaje llano pero rico, escrito en primera persona, nos obsequia un antológico final, obsequiándonos el resumen de "La Muerte viaja a Caballo".
    Brillantez y grandeza, siempre acompañan el verbo del bueno de Eduardo, un lujo para la literatura y la amistad.

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    1. Hola Rolando, muchas gracias por escribir, aprecio grandemente tus conceptos. Recuerdo el Cine Ideal, asistí unas dos o tres veces, pero más lo recuerdo por su ubicación estratégica en la cercanía de grandes referentes de Chimbote: Paul Harris, Estadio, Sindicato de SOGESA (SIDERPERÚ), e incluso el negocio de don Pascual "Pepe" Bueno.

      Un abrazo,
      Eduardo

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  20. Roxana E. Moreno Sifuentes26 de octubre de 2014, 15:53

    Hola Eduardo un gustazo saludarte y agradecerte por compartir tu relato “El Cine San Isidro de Chimbote”, el cual me llenó de mucha emoción porque trajiste a mi mente los recuerdos de mi niñez, aproximadamente los años 78 y 79 que desde la Escuela 89007 nos llevaban, como dices en tu relato, de dos en dos y agarrados
    de la mano a ver las películas religiosas “La Biblia” entre otras que mencionas y que las escuché por mis hermanos mayores.

    Una vez más, te felicito Eduardo, talento chimbotano, me siento feliz y orgullosa de ser tu amiga.

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    1. Hola Chana, las gracias a ti por tu lectura, por escribirnos y sobre todo por tu amistad!! Trato de imaginarte cuando eras una chiquilla caminando por La Aviación con todos los chicos de la escuela y pasando frente a mi casa con dirección al cine!!

      Un abrazo querida amiga.
      Bendiciones,
      Eduardo

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  21. Alfonso Anticona Garcia26 de octubre de 2014, 18:43

    Eduardo, cada uno de tus relatos se tornan tan interesantes por la facilidad con las que nos transportas a esos tiempos, por quienes tenemos la dicha de haber pasado esos momentos. Lo que recuerdo de esos tiempos es que si asistí a los cines San Isidro, Ideal, Primavera y a los que existían en el centro el Pacifico, Chavín, Bahia, que que es el unico que existe hasta hoy, el Premier, el Olaya y los mas lejanos como es el cine Florida y el Vinasisa a los cuales cuales nunca asistí.

    De lo que recuerdo del cine San Isidro haber visto películas de Bruce Lee, de James Bond, Django y unas películas memorables que hasta ahora recuerdo de LOS 5 LOCOS EN EL ESTADIO, 5 LOCOS EN EL SUPERMERCADO, pero eran 5 cómicos que nos hacían matar de la risa desde el principio hasta el final.

    Eduardo felicitarte por este excelente relato y mis saludos a tu familia. Un abrazo a la distancia.

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    1. Hey Chaya, gracias por escribir ¡Claro que recuerdo a los cinco locos! Me viene a la mente una que vi en el Cine San Isidro, se llamó Cinco Locos en los Juegos Olímpicos. Esos locos eran recontra locos... Jajaja!!

      Un abrazo hermano, mi estima y gratitud para ti!!
      Eduardo

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  22. Bernardo Cabellos Sabino26 de octubre de 2014, 18:57

    Eduardo, leer cada uno de tus relatos es trasladarnos a nuestros años, de niñez, adolescencia, juventud. Y porque no decirlo a la actualidad. Hermano felicitarte por tu tenacidad y perseverancia en busca de la información por entregarnos para nuestra lectura bellos relatos. Sabemos de exquisitez de tu pluma, como nos envuelves y terminamos como protagonistas de los hechos. Cine San Isidro, no es una excepción, muy por lo contrario es una confirmación de tu éxito en el mundo difícil de la literatura. Un fuerte abrazo y que continúen los éxitos.

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    1. Un abrazo grande Bernardo! Las gracias a ti por tu permanente ayuda en Chimbote durante mis visitas, precisamente para escribir este relato estuvimos juntos durante todo el proceso de recopilación de información.

      Cuídate hermano y que continúen los éxitos!!
      Eduardo

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  23. Estupendo relato Eduardo, cada uno de tus relatos nos transporta con mucha emoción a épocas maravillosas de nuestra vida, el cine San Isidro fue el primer cine al que teníamos permiso para ir con amigas del barrio o del colegio por que era el único cine que transmitía las películas musicales y que para nuestra edad estaban permitidas, como no recordar las películas de Rocío Dúrcal, Rafael, Marisol, palito Ortega y creo que las de Sandro también.

    Gracias por compartir tan magnífico relato.

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    1. Hola Anita, gracias por escribir. Indudablemente que para la gente de nuestra generación el Cine San Isidro fue como parte de nuestras vidas. En el caso tuyo, incluso recuerdo que estuviste ahí cuando empezó el terremoto del 31 de Mayo de 1970.

      Un abrazo,
      Eduardo

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  24. Maruja Aniceto Morales27 de octubre de 2014, 20:08

    Eduardo, te felicito por tu bello relato narrada de una forma muy original que transporta mágicamente a aquellos años maravillosos.

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    1. Muchas gracias Maruja, me encanta saber que te gustan los relatos de Confesiones a un Árbol.
      Muchas bendiciones,
      Eduardo

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  25. Clotilde Luz Villanueva Gonzales28 de octubre de 2014, 20:04

    Eduardo, tuve el honor de leer tu relato y sabes, pensaba en como guardas los recuerdos del lugar en el que viviste tu infancia y creo que, más que en tu mente, están guardados en tu corazón y el amor a la tierra.

    Felicidades Eduardo. Saludos a tu esposa y tu hermosa hija. Que Dios te bendiga amigo.

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    1. Muchas gracias Clotilde, mi cariño y estimación también para ti, te deseo lo mejor.
      Un afectuoso abrazo!!
      Eduardo

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  26. Gaspar Avila Flor de Maria29 de octubre de 2014, 05:28

    Hermoso testimonio estimado amigo, me acuerdo muy bien cuando en varias oportunidades fui al cine San Isidro, con mi gran amiga y compañera de estudios Rebeca Rodríguez, con tu relato me traes a la memoria vivencias con compañeras de estudios, fue la época de la adolescencia..... Dios te bendiga amigo!!!!!

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    1. Muchas gracias por escribir Flor de María, me encanta saber que este relato te haya permitido evocar tan agradables recuerdos.
      Un abrazo,
      Eduardo

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  27. Elsa Vargas Morales30 de octubre de 2014, 05:28

    CINE SAN ISIDRO, como no recordar el famoso cine San Isidro, de Don Victor Beltran Leyton. Recuerdo algunos pasajes redactados por ti mi estimado Edu, y me hacen volver al pasado, en aquellos tiempos q asistía a algunas matinales, qué tiempos! Es una alegría que en tus escritos hayas considerado una de las reliquias del barrio como es el cine San Isidro.

    Te felicito por todas las remembranzas escritas con tanta naturalidad. Siempre te deseo lo mejor y mas aún en esta etapa de escritor. Suerte y éxitos.

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    1. Hola Elsa, muchas gracias por escribir y gracias también por tu buena amistad. Igualmente, te deseo lo mejor para ti y los tuyos.

      Saludos para la familia.
      Un abrazo,
      Eduardo

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  28. Javier Ventura Jara30 de octubre de 2014, 20:02

    Hola Eduardo, a la tercera va la vencida, ya que mis anteriores comentarios creo han sido saboteado por algún hacker mal intencionado o de alguna manera terminaron en algún buzón de otro confesionario, jajajaja, bueno mi querido amigo he leído tu narración con mucha emoción , me metí a mi máquina del tiempo a hurgar en mis recuerdos de aquel lugar tan mágico, te has lucido con una narrativa digna de la envidia de cualquier cinéfilo conocedor de clásicos del cine, me quedo con la nostalgia de recordar al pie de la letra cada detalle de tu historia, todo narrado en 3D, claro como siempre con los magníficos comentarios de tus fieles lectores que hacen de tus narraciones verdaderas joyas.

    Un abrazo amigo. Felicitaciones!

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    1. Hola Javier, en primer lugar discúlpame hermano que tu deseo de comentar te haya costado tanto de tu tiempo y, al mismo tiempo, agradezco tus generosas palabras.

      Te deseo siempre lo mejor, muchos éxitos en tu salón, bendiciones para la familia!
      Tu amigo Eduardo.

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  29. ola Eduardo,que linda historia,felicitaciones,yo recuerdo poco del cine;pero sabes mi mama' trabajo alli un mes,cuando tenia 16 años y le decian señorita Susy,ella me tuvo alos 17,asi que me acuerdo cuando pasabamos por alli don Victor la saludaba y conversaban un buen rato,yo lo veia a el como,un super heroe,ya sabes.Ay Eduardo tu como siempre tan especial,transportandonos a las epocas mas bellas!,un abrazo grande!

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    1. Hola Magaly, otro abrazo grande para ti! Gracias por escribir, gracias por compartir tus propios recuerdos, gracias por tu amistad.
      Bendiciones,
      Eduardo

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  30. Elizabeth Cueva Hernandez8 de noviembre de 2014, 14:38

    QUE hermoso es disfrutar de tus escritos querido amigo. Cuanta emocion y nostalgia senti en mi corazon x que revives en nosotros un sentimiento que jamas olvidaremos , aunque a traves de nuestras vidas quedan lo mas importante una niñez y adolescencia que se compartio en un lugar tan importante que es NUESTRO QUERIDO BARRIO, LA ESCUELA Y LOS AMIGOS DE INFANCIA, LOS JUEGOS Y EL FAMOSO CINE SAN ISIDRO, nadie padra olvidar esos años. A mi mente vino dos peliculas que me ilusionaba ver MADRE INDIA Y PERDIDOS EN EL DESIERTO.

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    1. Elizabeth Cueva Hernandez8 de noviembre de 2014, 14:40

      ... Y CUANTAS MAS. TODO LO QUE ESCRIBIS ES FANTASTICO, PERO LO MAS GRANDE DE TODO ES LA AMISTAD QUE AUNQUE LEJOS ESTEMOS SE GRABA EN NOSOTROS QUE DIOS TE BENDIGA EDUARDO ,Y VOY A SEGUIR DISFRUTANDO DE ESTAS HISTORIAS X QUE RECORDAR ES VOLVER A VIVIR, SALUDOS Y UN ABRAZO A LA DISTANCIA..

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    2. Recordada Elizabeth, muchas gracias por escribir y compartir con nosotros tus propios recuerdos. ¿Sabes? Vienes a mi mente cuando eras una chiquilla, allá por 1972, venías de la Escuela "Elías Aguirre" de la "B" a visitar la Escuela Gómez de la "A", acompañada siempre por nuestra buena amiga Lucha "Cheva" Mantilla.

      Un abrazo y muchas bendiciones para ti y los tuyos!!
      Eduardo

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  31. Yolanda Jara Bejarano8 de noviembre de 2014, 19:02

    Que hermosa manera de hacernos revivir aquellos momentos de emoción y disfrute, vividos en aquella sala de cine de nuestro querido y añorado Chimbote así que, valiéndome de tu prodigiosa memoria vuelvo a rememorar aquellas historias cinematográficas, y rescatando del "baúl de los recuerdos" las vivencias y anécdotas acontecidas en aquel cine de nuestra niñez.

    Llegué a frecuentarlo cuando iba a visitar a mis familiares que como sabes eran vecinos tuyos, y yo vivía en el Dos de Mayo.

    No tengo la mente prodigiosa que posees, pero permite recordar algunas de las primeras películas vistas en mi niñez en dicho cine (recién “llegadita” de mi dulce Cartavio) películas como “Mara la salvaje”, “La guerra de los Gargantúas”, etc. luego vendrían otras que has mencionado. Aquí una pequeña anécdota:

    Tengo un tío llamado Santiago que cuando yo era aún pequeña él ya era un adolescente, y le gustaba mucho el cine; su madre (mi abuela) fiel cristiana evangélica dicho sea de paso no aprobaba dicha afición.

    En una oportunidad llegó a Chimbote un predicador (si mal no recuerdo era el hermano Yiye Ávila) y como nunca mi Tío quiso ir, la abuela muy contenta por supuesto que lo permitió, llevándonos en esta oportunidad a una prima y a mi; en lugar de dirigirnos a la plaza de armas donde se suponía que sería la “campaña evangelística” resultamos en la sala del cine San Isidro.

    Al día siguiente, la abuela quiso saber todos los pormenores de dicha reunión, el tío Santiago muy orondo y sin inmutarse empezó a relatarle todo lo acontecido diciéndole que no sólo había llegado un predicador sino que habían sido dos, que habían venido de Acapulco que uno era gordo y se llamaba Capulina, el otro era flaco y su nombre: Viruta, que habían sido muy graciosos y que toda la noche se habían pasado haciendo reír a la gente. Pues era la descripción de la película “Buenos días Acapulco”.

    Desde entonces la abuela empezó a conocer a muchos “predicadores”: El hermano Django, el hermano Wang Yu, hasta a la hermana Liz Taylor o Sofía Loren.

    Bien mi estimado Eduardo, no me queda más que agradecerte por permitirnos una vez más revivir junto a ti aquellos maravillosos años de nuestra niñez basados en aquel nuestro “Cine de Barrio”.

    Un Abrazo enorme y afectuoso
    Yolanda.

    p.d. : Al empezar tu relato veo que has mencionado a una gran amiga mía: Patty Oré, (ya tenemos otra amiga en común) Si alguien de tus amigos también la conoce quiero hacerle llegar mis saludos y recuerdos desde Madrid. También para su hermana Luz.

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    1. Hola Yolanda, siempre es una delicia leer tus comentarios, gracias por la información extra que tu texto contiene. Si el predicador que llegó a Chimbote fue antes del terremoto del ’70, entonces fue el hermano Manuel Ávalos; y si fue después, entonces fue Yiye Ávila.

      Me pregunto qué será de la vida de tu tío Santiago, todo un privilegio tener un familiar como él, con quien se pueda cometer travesuras inocuas, las mismas que con el paso de los años devienen en sabrosas anécdotas.

      Un abrazo estimada Yolanda, gracias otra vez!
      Eduardo

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  32. Richard Pacherres Rodriguez21 de noviembre de 2014, 19:01

    Hola Eduardo, te felicito por este excelente relato, me remontó a mi niñez como una máquina del tiempo, con los mas mínimos detalles, desde el kiosko de mis padres hasta "la balsa", que yo lo recuerdo con el nombre de "el botecito".

    Recordé cuando don Victor llegaba con su escarabajo wolswagen, excelente persona y un emprendedor que nos sirve de ejemplo.

    Cabe recordar también que después de un buen tiempo sin funcionar, reabrió sus puertas para alegría del barrio, pero como tú mismo relatas, el betamax y el VHS acabaron poco a poco con los cines.

    Pero Don Victor apostó en convertirlo en una pista de baile, antes de ser lo que es ahora, allá por el año 1984, y su fiel seguidor "huaylas", siempre a su lado.

    Muchas gracias Eduardo, por tan bello relato. Abrazos.

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    1. Hola Richard, mis únicos recuerdos que tengo de ti son de cuando eras un chiquillo. Recuerdo un poco mejor a tus padres, por los tiempos del Kiosko tu papá tenía en su casa (creo que quedaba en la esquina de Manco Cápac y Atahualpa) una academia de defensa personal. Ahí llegaban el “Chaparro”, el “Chinito” Pepe Reyes, y otra persona que no recuerdo su nombre: chato, colora’o y pechón, su chapa era “Panadero”.

      El Bar se llamó “La Balsa”. Más de una vez fue clausurado y reabrió con nombres afines, entre ellos, “El Botecito”.

      Tengo otro relato que te puede interesar. Contáctame a mi correo (edquevedo@yahoo.com), o a través de Facebook (Eduardo Quevedo Serrano)

      Un abrazo,
      Eduardo

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  33. CARLOS ROBLES BENITES24 de noviembre de 2014, 06:48

    AMIGO QUEVEDO, A LO MEJOR POR EL TIEMPO NO ME RECUERDAS, PERO SOY PRIMO DE MARCO ARROYO. MI NOMBRE ES CARLOS ROBLES BENITES, MIS HERMANAS ELENA Y ORFA, EN ALGUNA OPORTUNIDAD SEGURAMENTE LLEGASTE A LA CASA DE MIS PADRES, LA SEÑORA BETA, SOY DEL BARRIO EL PROGRESO (LAS CANCHITAS DE FULBITO Y LUEGO MERCADO EL PROGRESO) MUY NIÑO SIEMPRE ALQUIILABA LA BICICLETA A LA FAMILIA QUEVEDO.

    POR TEMAS DEL DESTINO TUVE Y TENGO LA GRAN SUERTE DE LEER ESTE LINDO RESUMEN SOBRE EL CINE SAN ISIDRO, Y ME CONMUEVE LAS EXPRESIONES QUE TIENES CON DON VICTOR BELTRAN LEYTON Y SU DIGNA ESPOSA LA SEÑORA TERESA LAVANDERA BARRERA, AMBAS PERSONAS MIS ADORADOS SUEGROS POR SU HIJA ELIZABETH BELTRAN LAVANDERA, QUIEN ES HERMANA DE MARILYN BELTRAN LAVANDERA Y CON QUIEN LLEVO CASADO 26 AÑOS Y CONOSCO LA HISTORIA CONTADA POR EL PROPIO PROTAGONISTA DE DON VICTOR BELTRAN LEYTON Y TE HAS ACERCADO A UN RECUENTO POR LA HISTORIA.

    AHORA Y EN FECHA CIERTA DEL 14-10-2014, DOÑA TERESITA BARRERA SE ENCUENTRA DESCANSANDO CON NUESTRO PADRE CELESTIAL Y HABERLO HECHO MENCION Y AL HACER LA LECTURA DE DICHA BIOGRAFIA, ME HA COMOVIDO, DE COMO UNA MUJER HA AMADO A UN HOMBRE EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS Y EN SU LECHO DE AGONIA SEGUIR MENCIONANDO VICTOR DONDE ESTA VICTOR.

    GRACIAS AMIGO QUEVEDO POR ESTE LINDO RECUENTO POR EL TIEMPO, DIOS TE BENDIGA EN NOMBRE DE MI PERSONA ESPOSA Y DE CARLITA Y CARLOS, MIS HIJOS, UN ABRAZO.

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    1. Hola Kiko, claro que te recuerdo, de la misma manera que recuerdo a tus padres y a tus hermanas Elena & Orfa. Muchas gracias por tus palabras, por tu lectura y por tu tiempo. Por favor haz llegar mis saludos cariñosos para tu familia, bendiciones para tu hogar.

      Un abrazo grande querido Kiko!!

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  34. BELLO RELATO AMIGO EDUARDO, PARA MI YA SABES QUE SIEMPRE ME HACES REGRESAR A ESOS MOMENTOS INOLVIDABLES DE VIVENCIAS QUE TUVIMOS EN NUESTRO BARRIO .
    TE FELICITO .
    UN ABRAZO AMIGO CHATO.
    TU PATA ,,,CHACA.

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    1. Hey Chaca, muchas gracias. Espero que tu gira por Panamá y Perú haya estado colmada de felicidad. Bendiciones para la familia. Mi cariño especial para tu mami.
      Tu pata,
      Chato

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  35. ISABEL LEIVA MERCEDES29 de noviembre de 2014, 17:32

    TE FELICITO EDUARDO, GRACIAS POR EL RELATO DEL BARRIO QUE ME VIO CRECER, PARECE QUE EL TIEMPO HUBIERA RETROCEDIDO Y ESTUVIERA VIVIENDO TODOS LOS ACONTECIMIENTOS QUE MENCIONAS MUY DETALLADAMENTE, TE AGRADEZCO, SABES YO ESTUDIE CON OLGA PRIMARIA, SECUNDARIA Y POR ESTUDIOS UNIVERSITARIOS TUVE QUE SALIR DE NUESTRO CHIMBOTE. ME ALEGRASTES EL DIA.

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    1. Hola Isabel, gracias por escribir, me encanta saber que te gustó el relato. Te deseo lo mejor, saludos para tu familia.
      Un abrazo,
      Eduardo

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  36. No puedo dejar de emocionarme al leer tu relato sobre el cine San Isidro. Cine al cual fui poco ya que yo iba más al cine Primavera que estaba relativamente más cerca de mi casa. Sin embargo como tú lo cuentas ambos cines compartían muchas veces la cartelera. Me reí a carcajadas cuando cuentas las cosas que hacíamos los niños y adolescentes en los tiempos que se pusieron de moda las películas de artes marciales chinas....nosotros en mi barrio hacíamos lo mismo entrenábamos con piedras atadas a nuestras piernas para logar saltar más alto y hacer la famosa patada de Bruce Lee....un amigo de mi barrio Espinar cuadra 11 apodado hasta entonces como "el Chancha" le cambiamos hasta la actualidad por el apodo de "Bruto Lee" ya que se convirtió en un fanático de aquel personaje y hacía demostraciones de sus peleas cuando se lo pedíamos....gracias Eduardo por conducirnos por ese túnel del tiempo que siempre nos hace ver lo vital de nuestras existencias. Un abrazo.

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    1. Jaja...!! Debo confesarte que disfruté mucho escribir este relato, y disfruto mucho los comentarios de los amigos y lectores también ¡Tantas emociones y anécdotas guardadas encuentran su cauce para expresarse a raíz de este relato!!

      Un abrazo grande Alberto, por favor saluda de mi parte a "Bruto Lee"!!
      Eduardo

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  37. Johnny Albrichet Garcia9 de abril de 2015, 20:27

    Hola amigo, uuuufffffffffffffffff... que te puedo decir, sobran las palabras, me has tocado al corazon con tantos recuerdos lindos y nostalgicos. De muchas vivencias de aquel entorno de nuestro cine preferido San Isidro, en nuestro barrio lo conociamos más como "el pulgoso". Pero bueno, gracias a este cinema nos inicio en el mundo del celuloide.

    Siempre lo llevo en el recuerdo y les comento a mis hijos de este cine, que cuando iba a iniciar la pelicula con un gran palo cerraban por dentro las ventanas altas. Muchas gracias hermano.

    Muchas bendiciones en tu hogar y cuidate mucho.

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    1. Hola Johnny, que gusto saber de ti. ¿Sabes? Me has hecho recordar de aquel palo largo con que cerraban las ventanas, lo tenía olvidado pero al leerte la imagen vino de golpe a la memoria.

      Un abrazo hermano y cuídeseme mucho,
      Eduardo

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  38. Alfonso Anticona Garcia10 de junio de 2015, 04:49

    Eduardo, tu relato tambien me trae a mi recuerdo algunos films de Charles Bronson y James Bond de los que recuerdo haber visto en el antiguo cine San Isidro.

    Como todos tus relatos este es excelente.
    Un abrazo a la distancia,
    Alfonso Anticona Garcia

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    1. Las películas de Charles Bronson y James Bond fueron bastante populares en aquellas épocas

      Un abrazo Chaya,
      Eduardo

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